Tijuana, Baja California, 04 de mayo de 2026.- Sindicatos y empresas en Tijuana inician simulacros operativos ante la inminente reducción de la jornada laboral a 40 horas, mientras exigen al SAT una reforma fiscal que impida que el aumento de impuestos absorba las ganancias de los trabajadores. El objetivo es garantizar que trabajar más tiempo represente un beneficio real y no una carga tributaria excesiva en la frontera.
Simulacros en empresas de todo el país
La transición hacia una jornada laboral más corta no solo implica un cambio en el reloj, sino una reingeniería profunda en las líneas de producción y servicios. Mario Madrigal, secretario de SINTOLED, reveló que ya se han iniciado diálogos con el sector empresarial para medir el impacto de estas modificaciones. No se trata solo de descansar más, sino de que la operatividad de las empresas no se colapse y que el trabajador no pierda poder adquisitivo en el proceso.
El riesgo de las tablas impositivas obsoletas
El principal foco de preocupación radica en que, actualmente, el sistema tributario castiga el esfuerzo adicional. En la zona fronteriza, donde el costo de vida es elevado, un trabajador que decide laborar horas extra a menudo se encuentra con que el salto en la tabla del ISR (Impuesto Sobre la Renta) hace que el ingreso neto sea mínimo. El sindicato busca que el SAT ajuste estas tablas para que el salario integrado sea más competitivo.
Como lo señaló Mario Madrigal durante el encuentro: “A nosotros lo más importante es el ingreso para los trabajadores, pero también nos importa mucho la vida, el estar sanos mentalmente los muchachos en el trabajo; porque al último una carga de trabajo de más, el chavo ya cuando está en su casa no aprovecha a la familia”.
Mesas de trabajo con el SAT y la Secretaría del Trabajo
La propuesta ya escaló a nivel federal. Se han establecido mesas de diálogo donde participa la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) y el Servicio de Administración Tributaria. La intención es que la reforma a la jornada de 40 horas venga acompañada de un “blindaje” fiscal. Se espera que en los próximos meses se defina un esquema especial para la frontera que reconozca sus particularidades económicas.
Madrigal enfatizó la urgencia de estas reuniones: “Habido, tenemos todo el año con reuniones con la Secretaría de Trabajo, donde se ha estado haciendo explicando que a nosotros nos pega porque nunca modificaron las tablas impositivas”.
Impacto para la ciudadanía
Para el trabajador promedio en Tijuana, esta medida significa la posibilidad de elegir. Si la reforma fiscal prospera, el ciudadano podrá decidir entre disfrutar de dos días de descanso o trabajar tiempo extra con la seguridad de que ese dinero llegará íntegro a su bolsillo y no se perderá en retenciones. Esto impacta directamente en la calidad de vida familiar y en la salud mental de la fuerza laboral regional.

