Tijuana, Baja California, 4 de mayo de 2026.- Especialistas en salud respiratoria de Tijuana advirtieron que el uso de cigarrillos electrónicos es una estrategia fallida contra el tabaquismo que está detonando enfermedades inflamatorias graves. El Colegio de Neumólogos señala que estos dispositivos, lejos de ser inofensivos, ya se asocian con el primer caso de cáncer de pulmón donde el “vapeo” fue el único factor de riesgo.
Químicos y aceites: El riesgo oculto en el vapor
El uso de vapeadores se ha extendido bajo la falsa premisa de ser una alternativa segura al tabaco convencional. Sin embargo, Viridiana de la Herran, presidenta del Colegio de Neumólogos y Cirugía Torácica, es enfática al señalar que la composición de estos productos es altamente tóxica para el organismo humano.
Los dispositivos liberan una mezcla de vapores, aceites y sustancias químicas que no solo irritan las vías respiratorias, sino que provocan alteraciones sistémicas. Esta situación es particularmente preocupante en Baja California, una región con alta incidencia de asma debido a factores climáticos y demográficos, lo que vuelve a los pulmones de los ciudadanos más vulnerables a estas agresiones químicas.
El fracaso de los cigarrillos electrónicos como terapia
La intención inicial de algunos usuarios de sustituir el cigarro por el “vape” ha resultado contraproducente. De acuerdo con los especialistas, estos dispositivos generan una dependencia igual o mayor a la del tabaco, complicando el tratamiento de pacientes con padecimientos preexistentes.
“El vape, los cigarrillos electrónicos, fue una mala campaña como para dejar de fumar, sabiendo que son químicos, son vapores, son aceites que también causan descontrol de enfermedades respiratorias” afirmó De la Herran.
Cáncer y baja oxigenación: Consecuencias reales
La evidencia médica sobre los daños de estos dispositivos es cada vez más contundente. Se han documentado cuadros de inflamación pulmonar que reducen drásticamente la capacidad de oxigenación del cuerpo, afectando la calidad de vida y el rendimiento diario de los usuarios.
“Ya se reportó el primer caso de cáncer de pulmón asociado a una persona que el único factor era el vape. Entonces nos hace falta más tiempo para saber el daño a largo plazo”, advirtió la especialista, subrayando que la magnitud total de esta crisis de salud pública aún está por verse.
Impacto para la ciudadanía
Para el ciudadano común, el uso de vapeadores representa no solo un riesgo de salud a largo plazo, sino un gasto económico derivado de la adicción y posibles complicaciones médicas. Eliminar el consumo de estos dispositivos y del tabaco tradicional reduciría significativamente las probabilidades de sufrir infartos, cáncer y EPOC, tres de las principales causas de muerte que saturan los servicios de salud y afectan el patrimonio familiar por los altos costos de tratamiento.

