Por Isabel Mendoza
Playas de Rosarito, 22 de febrero de 2026.- Entre estantes llenos de ropa, muebles y aparatos que aún funcionan, las segundas de Playas de Rosarito no sólo representan una opción accesible para las familias, también forman parte de la economía circular al extender la vida útil de productos y reducir residuos en la ciudad.
En estos comercios, lo que para algunas personas dejó de ser útil encuentra una nueva oportunidad. Trabajadores explican que gran parte de los artículos llegan en buen estado y sólo requieren limpieza o pequeños ajustes para volver a funcionar, evitando así que terminen desechados prematuramente.
Alberto Menchaca, trabajador de una segunda en Rosarito, destacó sobre si considera que su labor forma parte de la economía circular: “Pues sí, aunque nosotros no le pongamos ese nombre elegante, aquí nada se desperdicia. Lo que uno ya no quiere, otro lo necesita. Es darle vuelta otra vez al producto en lugar de que termine tirado en la basura”.
Ropa, bicicletas, herramientas, muebles y electrónicos pequeños son algunos de los artículos que más se rescatan en estos establecimientos. Cada venta no sólo representa un ingreso para el negocio o un ahorro para el cliente, sino también un producto que permanece en uso en lugar de sumarse al volumen de residuos del municipio.
Más allá de cualquier esquema oficial, las segundas trabajan todos los días aprovechando lo que aún sirve y dándole nueva vida a los objetos. Desde el comercio local, estos negocios demuestran que la solución ambiental también se construye desde acciones cotidianas.


