Por Isabel Mendoza
Playas de Rosarito, 28 de mayo de 2026.- La violencia familiar en Playas de Rosarito requiere más que una llamada de emergencia; demanda una participación activa de la víctima en los procesos legales para evitar la impunidad. Autoridades locales enfatizan que, aunque la investigación puede iniciarse por cualquier reporte, la falta de seguimiento de la denunciante suele derivar en la liberación del agresor.
Si bien cualquier ciudadano puede denunciar un acto de violencia familiar si le constan los hechos, el proceso judicial exige que la víctima participe directamente. Esto incluye someterse a valoraciones psicológicas y médicas, además de prestar declaraciones clave. “La autoridad puede iniciar, pero hasta ahí se queda si tú como víctima no vienes”, señalan fuentes judiciales, destacando que sin el testimonio directo y las pruebas periciales, el sistema garantiza la libertad del presunto responsable.
El desafío es complejo debido a factores emocionales y económicos. Las autoridades explican que existe un fenómeno de “apego” al agresor que dificulta que las mujeres abandonen el entorno violento. Sobre esta dinámica, las autoridades advierten: “Si tú le permites que el abusador regrese a casa, lo perdonan”. Mantener al agresor en prisión preventiva, o al menos alejado del hogar, se vuelve indispensable para que la mujer recupere su capacidad de decisión y autonomía.
El sistema penal actual es garantista, lo que significa que el juez requiere pruebas sólidas para vincular a proceso. Un informe policial homologado sin pruebas de lesiones, dictámenes médicos o testimonios presenciales, resulta insuficiente. El seguimiento por parte de la víctima no es solo un trámite, es el pilar que sostiene la acusación contra el agresor.
La estrategia actual incluye el fortalecimiento de redes de apoyo, como los convenios con barras de abogadas en el Ayuntamiento de Rosarito, para asesorar a mujeres que carecen de recursos económicos. El éxito de estos procesos depende de la constancia de la denunciante para evitar que el ciclo de violencia se cierre sin justicia.

