Por Isabel Mendoza
Playas de Rosarito, 2 de febrero de 2026.-En Rosarito, la Ley de Ingresos y Egresos 2026 ya no es solo un tema de números y presupuestos. Para los ciudadanos, se refleja todos los días en las calles llenas de baches y hoyos, que dificultan los trayectos de casa al trabajo y afectan la vida cotidiana de manera directa.
Durante la reunión del colectivo Unidos por Rosarito, integrantes del sector inmobiliario y vecinos señalaron que, aunque se había prometido que el presupuesto traería mejoras en la pavimentación y vialidades, la realidad sigue siendo la misma o incluso peor. Hoyos en las calles no solo dañan los vehículos, también generan estrés, desgaste físico y emocional, y afectan el tiempo y el bolsillo de quienes transitan diariamente por la ciudad.
El grupo inmobiliario mencionó:
“Tenemos carencia en infraestructura. No es solo vamos a poner bonito a Rosarito, es mejorar la calidad de vida. La pobre gente se deteriora su calidad de vida porque es un estrés el no saber cómo va a circular si habrá o no baches.”
El mensaje del colectivo fue claro: no se trata solo de baches, sino de cómo la falta de acciones concretas impacta en la salud, la seguridad y la calidad de vida de los rosaritenses.
Por eso, los integrantes de Unidos por Rosarito buscan dialogar con la presidenta municipal, Rocío Adame, dejando claro que no basta con reuniones protocolarias o gestos de participación. Lo que la ciudadanía espera son procesos reales, acciones concretas y resultados visibles, que mejoren la vida diaria, desde las calles hasta los servicios y espacios públicos del municipio.
Cuando los recursos no se reflejan en mejoras tangibles, el costo lo termina pagando la gente, en su tiempo, su salud y su patrimonio. Para los ciudadanos, cada hoyo en las calles es un recordatorio de que aún queda mucho por hacer para que la Ley de Ingresos y Egresos realmente cumpla con su propósito señalaron integrantes de la asociación civil.

