La noche de los nahuales || Veracruz: Entre infartos, zopilotes y el abandono o diles que no me maten
Por Benjamín M. Ramírez
—¡Diles que no me maten, Justino! Anda, vete a decirles eso. Que por caridad. Así diles. Diles que lo hagan por caridad.
—No puedo. Hay allí una gobernadora que no quiere oír hablar nada de ti.
En la obra de J. Rulfo, “Diles que no me maten”, en el segundo diálogo, aparece la palabra sargento, misma que he…
Lee mas...