Playas de Rosarito, 6 de agosto de 2026.- La tienda Papalotl, ubicada en el icónico Hotel Rosarito, se ha consolidado como un escaparate estratégico para la comercialización de artesanías mexicanas creadas por manos de diversos estados del país. Este espacio comercial aprovecha su ubicación geográfica y su afluencia turística para impulsar la economía de artesanos nacionales, facilitando que sus piezas crucen fronteras hacia el mercado de Estados Unidos. De acuerdo con los trabajadores del lugar, los turistas provenientes de ese país son los principales consumidores de estos productos culturales.

El establecimiento, cuyo nombre significa mariposa en náhuatl según el personal, ofrece un catálogo diverso que incluye carteras y bolsos de piel hechos a mano, sandalias para toda la familia, copas elaboradas con vidrio soplado, figuras decorativas de alambre, sombreros tradicionales, entre otros. La oferta busca mantener un equilibrio accesible para el bolsillo de los compradores sin demeritar el valor del trabajo artesanal.

Al respecto, los encargados detallaron que el esquema de costos que manejan para el público local y extranjero que visita el corredor turístico del municipio costero es accesible.
“Los precios de nuestros productos varían. Por ejemplo, los bolsos que tenemos de piel van desde los 900 hasta los 1500 pesos.”

Según lo informado, más allá del intercambio comercial, este espacio funciona como un puente de difusión cultural donde la comunidad binacional y los visitantes adquieren piezas auténticas. Esta dinámica permite que el arte tradicional mexicano trascienda las fronteras locales, beneficiando de manera directa la economía de los creadores independientes que colaboran con el proyecto en el estado y otras regiones de la República.

El local informó que cuenta con un amplio horario que permite a los turistas acudir cómodamente a consumir: “Pueden visitarnos de 9:30 de la mañana a las 6 de la tarde”.

Finalmente, destacaron que mediante este tipo de establecimientos comerciales se impulsa de forma directa el consumo de lo hecho en México, lo que fortalece el mercado interno y proyecta la riqueza de la identidad cultural hacia el sur de California y más allá del territorio nacional.





