Por Isabel Mendoza
Playas de Rosarito, 9 de mayo de 2026.- Güero, un perro macho de siete meses y tamaño pequeño, encabeza la lista de animales rescatados que buscan una familia definitiva en Playas de Rosarito. Este cachorro, descrito por sus cuidadores como un ejemplar amoroso y sociable, será uno de los protagonistas del evento “Adopta y cambia una vida” el próximo 16 de mayo, donde diversas mascotas esperarán una oportunidad de hogar.
La historia de Güero es la de un sobreviviente con energía de cachorro que, a pesar de su pasado, mantiene un temperamento juguetón y una gran capacidad de convivencia con otros animales. Actualmente, el can ya cuenta con su esquema de vacunación completo, un requisito esencial que garantiza su salud al momento de integrarse a un nuevo núcleo familiar en la región.
Junto a Güero, otros ejemplares como “Ricky” y “Galleta” también estarán presentes en la jornada. La diversidad de animales, que incluye tanto perros como gatos de distintas edades, busca sensibilizar a la comunidad sobre la importancia de dar una segunda oportunidad a quienes han sido rescatados de situaciones de vulnerabilidad en las calles de la ciudad.
La asociación civil Huellitas de Enjambre es la organización responsable de coordinar esta actividad. El punto de encuentro será el Café Amaranto, un espacio local que abrirá sus puertas desde las 10:00 hasta las 17:00 horas para facilitar el contacto entre los prospectos de adoptantes y las mascotas.
Para quienes decidan iniciar un proceso de adopción, los organizadores informaron que se deberán cumplir con requisitos específicos para asegurar el bienestar a largo plazo de los animales. Estos criterios son evaluados por la asociación para garantizar que el entorno del nuevo hogar sea el adecuado para el tamaño y temperamento de cada ejemplar.
Para aquellos ciudadanos que no puedan adoptar en este momento pero deseen colaborar con la causa, se ha habilitado un centro de acopio durante el evento. Se recibirán donaciones de croquetas y alimento, recursos vitales para que la fundación pueda continuar con su labor de rescate y manutención en sus refugios.
Este esfuerzo colectivo pretende no solo reducir el índice de animales en situación de calle en Baja California, sino también fortalecer la cultura de la tenencia responsable en la comunidad rosaritense.

