Playas de Rosarito, Baja California, 3 de abril de 2026.- El Gobierno Municipal de Playas de Rosarito, a través de la Dirección de Diversidad e Inclusión, impulsa un programa de formación en Lengua de Señas Mexicana para fortalecer la accesibilidad en la ciudad. La reciente conclusión de la sexta clase del programa marca un avance en la implementación de políticas públicas orientadas a garantizar los derechos de la comunidad sorda.
Compromiso con la justicia social
La administración local, encabezada por Rocío Adame Muñoz, ha señalado que estas clases son fundamentales para construir una sociedad más justa. El enfoque actual no se limita a la asistencia social, sino al reconocimiento de la lengua de señas como una herramienta esencial de comunicación. Según fuentes oficiales, el aprendizaje de este sistema es un paso necesario para que los servicios municipales y la interacción social sean verdaderamente incluyentes.
Qué informaron las autoridades
Los responsables del programa destacaron que la meta es sensibilizar a la población general y a servidores públicos sobre la importancia de eliminar prejuicios y limitaciones estructurales. Se informó que la participación activa de los rosaritenses ha superado las expectativas iniciales, lo que demuestra un cambio en la cultura cívica del municipio hacia la empatía y la responsabilidad compartida.
Relevancia para la zona costa
Este tipo de formación cobra especial relevancia en una zona de constante crecimiento como Playas de Rosarito y su conexión con Tijuana. Al mejorar la comunicación incluyente, se fortalece el tejido social en áreas como Popotla y la Zona Centro, donde la interacción entre ciudadanos es constante. El programa busca que la equidad sea una realidad tangible en el acceso a oportunidades para todos los sectores.
Continuidad de las políticas de inclusión
El ayuntamiento confirmó que se continuará impulsando este tipo de capacitaciones de manera permanente. Se espera que en los próximos meses el alcance del programa llegue a más comunidades, asegurando que la inclusión deje de ser un concepto y se convierta en una práctica cotidiana en todo el municipio.

