Por Isabel Mendoza
Playas de Rosarito, 10 de marzo de 2026.- Entre los accesos más transitados de Playas de Rosarito, la presencia de artesanías de cerámica se ha convertido en parte del paisaje que identifica a la ciudad. Figuras, macetas y decoraciones pintadas a mano se exhiben en distintos comercios, haciendo que la Talavera destaque como una de las expresiones artesanales más visibles dentro de este destino turístico.
A lo largo de la zona comercial, estas piezas forman parte del entorno que reciben tanto a residentes como a visitantes. Los locales muestran una variedad de objetos decorativos elaborados con técnicas tradicionales, lo que permite que el trabajo artesanal mexicano tenga presencia dentro de la dinámica turística del municipio.
De acuerdo con un comerciante dedicado a la venta de estos productos, muchas personas suelen referirse a estas piezas como alfarería cuando preguntan por ellas. Sin embargo, explicó que el nombre correcto del producto es Talavera, un tipo de cerámica artesanal que se distingue por sus diseños pintados a mano y por su estilo tradicional.
El propio vendedor, quien trabaja diariamente ofreciendo estas artesanías al público, comentó que la confusión es común porque la alfarería es un término más amplio que engloba diferentes tipos de cerámica utilizados para el hogar o la decoración. Dentro de esa categoría, la Talavera se distingue por el proceso artesanal que implica cada pieza.
Las figuras que se exhiben en los comercios de Playas de Rosarito llegan desde talleres ubicados en el estado de Puebla, una región reconocida por la elaboración de esta cerámica tradicional. Desde ahí se transportan esculturas, platos decorativos, macetas y distintos adornos que posteriormente se ofrecen a quienes visitan la ciudad.
Entre los productos más representativos se encuentran las catrinas, figuras inspiradas en el folclor mexicano que destacan por el detalle de sus acabados. Su proceso de elaboración requiere paciencia y un trabajo minucioso en el que cada elemento se integra de manera manual.
“Todo se elabora a mano. Las catrinas se forman con un moldecito, pero se van armando pieza por pieza y después se pintan a mano. Es un trabajo muy laborioso”, explicó el comerciante.
Además de estas figuras, también se ofrecen decoraciones para pared con formas de animales como iguanas, ranas y otras especies. Estos adornos suelen venderse en juegos de tres piezas y están diseñados para colocarse tanto en interiores como en exteriores sin que pierdan su color con el paso del tiempo.
La presencia de estas artesanías ha logrado integrarse al ambiente comercial de la ciudad. Su exhibición en distintos puntos cercanos a los accesos principales permite que la Talavera se convierta en una de las imágenes más reconocibles dentro del entorno urbano de Rosarito.

