spot_img

Empresario liberado en Rosarito exige seguridad y apoyo para comercios

- Advertisement -

Playas de Rosarito, Baja California, 25 de agosto de 2026.- La reciente privación ilegal de la libertad y posterior liberación del empresario Jesús Molina, propietario del Parque Aventuras Pekín, dejó al descubierto no solo la vulnerabilidad del sector comercial en la zona costa, sino un alarmante síntoma social: la pérdida de auxilio ciudadano por el clima de miedo que impera en la región.

Indiferencia ciudadana tras ser abandonado en carretera a Ensenada
Tras ser liberado por sus captores a la orilla de la carretera libre hacia el sur, el empresario de 70 años se vio obligado a solicitar auxilio completamente desorientado. A pesar de sus desesperadas señas, varios conductores no se detuvieron a prestarle ayuda por temor a sufrir una emboscada o represalia. Finalmente alguien le prestó un teléfono móvil para comunicarse con su familia y activar la localización con las corporaciones.

“Nos vamos perdiendo el humanismo que tenemos por tener miedo a la gente que está en una situación de auxilio; yo pedía auxilio y nadie se paraba”, lamentó Jesús Molina.

Despliegue con helicóptero e integración del comercio informal
La alerta movilizó a unidades de la Policía Municipal, Guardia Nacional, Fiscalía General del Estado y aeronaves operadas por mandos navales y militares. Molina advirtió que la delincuencia no distingue entre grandes empresas o pequeños locales, por lo que urgió a comerciantes informales y pequeños negocios de la zona a integrarse a las cámaras empresariales para exigir condiciones de trabajo seguras.

“Pido a la gente y al comercio informal que se unan a las cámaras empresariales porque solos no podemos; si estamos unidos como comerciantes vamos a salir adelante”, afirmó Molina.
Continuidad de terapias comunitarias en el Bulevar Benito Juárez

El propietario ratificó que no abandonará el municipio ni suspenderá las actividades de su fundación social, la cual brinda equinoterapia e instrucción gratuita a más de 200 niñas y niños con autismo, síndrome de Down y parálisis cerebral. Exigir mayores patrullajes e inteligencia en los accesos de la zona costera resulta indispensable para proteger a las familias usuarias y reactivar el flujo turístico regional.

“Yo no me puedo ir ni puedo dejar a tantos niños y padres de familia solos; voy a seguir sirviendo a la comunidad de Rosarito”, concluyó el empresario.

- Advertisement -
spot_imgspot_img

Notas relacionadas

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí