Valle de Mexicali, Baja California 30 de julio 2026.- El polvo entra por las ventanas, los baches sacuden y dañan los carros y las ambulancias tardaban más de lo debido. En las colonias que recorrió Jorge Ramos Hernández durante su visita a Mexicali, una pregunta se repetía una y otra vez: ¿Cuándo nos van a pavimentar esta calle?.
La visita de Ramos no fue un acto político. Fue una conversación sobre lo que viven las familias todos los días: el polvo que se cuela en las casas, el tiempo perdido en llegar al trabajo y la dificultad de que un camión de bomberos o una ambulancia entre a la colonia cuando más se necesita.
Con vecinos y vecinas, en busca de respuestas Jorge Ramos recordó que una ciudad empieza a cambiar por lo más elemental. Contó cómo, durante su administración en Tijuana, la pavimentación dejó de ser promesa y se convirtió en obra concreta: cientos de calles transformadas y miles de familias que sintieron la diferencia.
“Quiero que el próximo sexenio se recuerde por algo muy sencillo, pero fundamental: que pavimentamos Baja California. Porque una calle digna no es un lujo; es respeto para quienes la caminan todos los días ” dijo.
Una calle pavimentada es mucho más que concreto. Es la madre que lleva a sus hijos a la escuela con mayor seguridad, el trabajador que llega antes a casa y el negocio que encuentra mejores condiciones para crecer.
Durante su encuentro, Ramos se puso a disposición de la comunidad y anunció que seguirá visitando las comunidades de Baja California, recabando las necesidades reales de las personas para transformarlas en soluciones reales.





