Por Isabel Mendoza
Playas de Rosarito, 29 de mayo de 2026.- El colorante Rojo 3 o eritrosina se caracteriza por su tono rojo brillante y su composición química particular. “Casi el 58% de su peso es con átomos de yodo. El yodo es bueno y lo necesitamos para nuestra función de la tiroides; el problema es el consumo excesivo, que es donde empieza a alterar su función”, explicó la ingeniera química Jessica Castañeda Castillo.
Castañeda señaló que, cuando existe una ingesta desmedida de este elemento, el organismo puede enfrentar desde cansancio y alteraciones hormonales hasta cuadros más graves. “Puede llegar a causar inflamación de la tiroides, alteraciones autoinmunes y hasta cáncer en tiroides. Ese realmente es hacia dónde va la prohibición”, advirtió Castañeda.
Por esta razón la Secretaría de Salud prohibió oficialmente el uso del colorante Rojo 3, o eritrosina, en alimentos, bebidas y suplementos alimenticios en México, mediante un decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación.

Aunque existen límites de ingesta diaria aceptada, el riesgo radica en la frecuencia con la que se consumen productos como golosinas, gomitas y helados. Castañeda enfatizó que, si bien el yodo es necesario y se obtiene naturalmente de pescados, algas o lácteos, la saturación a través de colorantes sintéticos en productos ultraprocesados es lo que enciende las alertas sanitarias.
La medida internacional, que ya fue implementada por la FDA en Estados Unidos, ahora se refleja en nuestro país. Según detalla la experta respecto al decreto federal: “Están dando 24 meses de gracia para que dejen de utilizar este tipo de colorantes; o sea, que tengan como de aquí a 24 meses para sacarlos, ya no usarlos”. Los productos que actualmente se encuentran en los anaqueles podrán seguir comercializándose durante este periodo de transición mientras las empresas reformulan sus ingredientes.
¿Qué seguirá tras este anuncio? El seguimiento de esta política permitirá que, a mediano plazo, los productos de consumo masivo sean más seguros. El llamado para las familias de Rosarito y Baja California es claro: es necesario fomentar la cultura de lectura de etiquetas, buscando ingredientes etiquetados como E-127, Rojo 3 o Rojo 14, para reducir la ingesta de este aditivo mientras se cumple el plazo del decreto.

