Por Isabel Mendoza
Playas de Rosarito, 30 de marzo de 2026.- Mujeres dedicadas al trabajo del hogar en Playas de Rosarito señalaron que la falta de contratos legales sigue siendo el principal obstáculo para acceder a sus derechos básicos. En el marco del Día Internacional de las Trabajadoras del Hogar, testimonios locales compartidos con rosaritonoticias.com revelan que, aunque existe un trato cordial, la informalidad en la Zona Costa impide el goce de prestaciones de ley, dejando beneficios como el aguinaldo a la voluntad del empleador.
Para muchas mujeres en el municipio, el empleo doméstico se desarrolla bajo acuerdos verbales que omiten las obligaciones legales. Karla Solórzano, trabajadora del hogar en la región, explicó que, a pesar de mantener una relación armoniosa con sus patrones, la ausencia de un documento oficial genera una desprotección económica. Esta situación es común en diversas colonias de Rosarito, donde la labor no se formaliza ante las instancias correspondientes.
La falta de certeza jurídica se hace evidente en el pago de prestaciones. Solórzano relató que, al no contar con un contrato, no puede gozar plenamente de derechos como el aguinaldo o las vacaciones pagadas. Detalló que, aunque en ocasiones sí reciben alguna gratificación, los empleadores suelen dar “lo que ellos quieren, así como si fuera que me estuvieran haciendo un favor y no porque así lo marque la ley”, puntualizó la trabajadora.
El sentimiento de exclusión es una constante cuando no existe un marco legal de por medio. Karla Solórzano fue enfática al señalar que la carencia de un documento firmado afecta su percepción de valor dentro del empleo. Al respecto, la trabajadora expresó: “Ahí es donde siento que no estoy siendo tomada en cuenta”, refiriéndose a que la falta de formalidad ignora su dignidad como empleada con derechos irrenunciables que deben ser respetados por obligación.
El reconocimiento de las trabajadoras del hogar como sujetos de derecho es un paso pendiente en la Zona Costa. Se espera que, mediante la visibilización de estos casos, aumente la conciencia sobre la importancia de la contratación formal. El cumplimiento de estas obligaciones no solo dignifica el empleo, sino que garantiza que el aguinaldo y las vacaciones dejen de verse como concesiones voluntarias para convertirse en realidades legales para miles de mujeres en Baja California.

