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ALITO, EL ÚLTIMO CLAVO EN 190 SEGUNDOS O LA VIOLENCIA SIGUE IMPARABLE || LA NOCHE DE LOS NAHUALES

ALITO, EL ÚLTIMO CLAVO EN 190 SEGUNDOS O LA VIOLENCIA SIGUE IMPARABLE

 LA NOCHE DE LOS NAHUALES

Por Benjamín M. Ramírez

El país arde. La violencia está a la orden del día. Las presiones de los grupos delictivos en contra de los comerciantes, en general, por el cobro de piso, continúan. O los comerciantes ceden o sus negocios son incendiados, como sucedió en Coatzacoalcos. Mientras que el gobernador del estado Cuitláhuac García postea que disfruta un cafecito, los restauranteros afectados por el atentado en contra de sus negocios incendiados con bombas molotov decidieron cerrar el establecimiento. Así lo dieron a conocer:

A todos nuestros clientes y amigos:

Con profundo pesar, queremos informarles que ayer fuimos víctimas de un acto de delincuencia. Langostinos, un restaurante familiar y 100% local, se ve forzado a cerrar sus puertas debido a este cobarde acto.

Agradecemos infinitamente sus muestras de apoyo y cariño durante este difícil momento. Seguiremos luchando por la mejora de la economía de nuestra hermosa ciudad.

¡Ánimo Coatza! 

En un tímido comunicado, la Secretaría de Seguridad Pública del Estado ha sostenido “que perseguirá a quienes pretenden regresar con amenazar (sic) la tranquilidad que hemos logrado […]”. La policía en Veracruz es muy buena para reprimir y dar muerte a manifestantes en sus justas demandas para acabar con la contaminación de las empresas porcícolas asentadas en el municipio de Perote y la defensa del agua.

Lo anterior en Veracruz. En Ecatepec, Estado de México, un grupo armado exigió con disparos de armas largas la atención de uno de sus integrantes que presentaba una herida de bala. La situación puso en riesgo al personal médico, enfermeros y personal de apoyo del Hospital General de Zona y Unidad de Medicina Familiar Número 76 del Instituto Mexicano del Seguro Social, IMSS, así como derechohabientes y transeúntes que se encontraban cerca del citado nosocomio. Como siempre las autoridades policiales no han dado con los responsables del atentado.

Lo más grave del asunto es que después de que el personal de salud que se encontraba de guardia en el hospital recibiera indicaciones de que se resguardaran, algunos en consultorios y otros en los quirófanos o elevadores, las autoridades hospitalarias obligaron a los trabajadores, médicos, médicos internos, enfermeras y personal de intendencia a continuar de manera normal con sus obligaciones laborales.

Hasta el momento no existe un posicionamiento de las instituciones educativas: la Universidad Nacional Autónoma de México, UNAM, Instituto Politécnico Nacional, IPN, y la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, UAEM. Incluso el IMSS ha guardado silencio.  Los médicos internos temen por su seguridad e integridad física y emocional al no sentirse seguros dentro de las instalaciones hospitalarias.

Todo lo anterior no es un caso aislado. La mayoría de los médicos internos que trabajan en zonas de alta incidencia delictiva no cuentan con la garantía que debe otorgar el Estado para la realización de sus actividades profesionales sin considerar las extenuantes y largas jornadas de trabajo, algunas de estas rebasan las 36 horas continuas, con un salario raquítico que tendrán al final del año del internado.

Sí así sucede en los hospitales ubicados en las zonas urbanas, qué les depara a los médicos que prestarán su servicio social en zonas de alta marginación y que trabajan con la inseguridad en la espalda.

Que sirvan estas líneas como una exigencia que debe expresar la sociedad para que el Estado como ente rector garantice la seguridad de la población en general y que responda de manera inmediata ante cualquier situación de peligro en las zonas hospitalarias como sitios de alta prioridad en situaciones de riesgo.

También expreso que es un llamado urgente para las autoridades del Estado de México, al gobierno municipal de Ecatepec, a las instancias judiciales de la fiscalía general del Estado, FGE, a las autoridades Federales, al Gobierno Federal, para que persigan y castiguen estos hechos delictivos que deberían ser considerados actos de terrorismo.

ALITO, LA TUMBA DEL REVOLUCIONARIO

Al actual y casi eterno presidente nacional del CEN del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, Alito Moreno, le bastaron 190 segundos para cambiar los estatutos del Revolucionario Institucional y recibir el apoyo a mano alzada.  Los priistas que asistieron al cónclave del tricolor aprobaron por unanimidad la reforma a los estatutos internos para permitir la reelección de Moreno Cárdenas quien ocupara la presidencia del CEN del PRI hasta 2032, con la posibilidad de permanecer en el cargo hasta 2035. En la misma asamblea nacional avalada por más de 3 mil delegados el Revolucionario Institucional reconoció que el neoliberalismo como modelo económico los distanció de los grandes grupos de la población y que, con una nueva declaración de principios, se pretende lograr el “renacer de una alianza popular”.

Lo que sí es cierto es que la decisión de los asambleístas coloca el último clavo en el féretro nauseabundo de un tricolor ya casi extinto, aunque en política no hay cadáveres.

En este mismo sentido, también el Partido Acción Nacional, PAN, ha hecho un exhaustivo examen de conciencia al reconocer, a través de su Consejo Nacional, que fue durante los sexenios de Fox y Calderón cuando se perdieron la mayor cantidad de votos. A pesar de los pírricos resultados del blanquiazul los dirigentes estatales otorgaron un voto de confianza al actual líder nacional del PAN quien tendrá su curul en la Cámara de Senadores.

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