Bebés abandonados, seguimos sin soluciones
Cuando nació, Pato no conoció la ternura de unos padres ni la alegría de una familia ni en su boca la tibieza de la leche materna. No. Pato —hoy un adolescente en situación de calle— vivió sus primeras horas en medio de olores fétidos, entre zumbidos de moscas, ratas y perros hambrientos que pudieron matarlo. No murió ahí, de hambre o hipotermia en…
Lee mas...