Evelin: la valentía de rehacer la vida tras el maltrato

Playas de Rosarito, 29 de mayo de 2026.- A sus 49 años, Evelin se encontró ante el abismo: el abandono repentino de su pareja, tras años de ser violentada física y psicológicamente, la dejó a la deriva. Sin ingresos, con dos hijos adolescentes en secundaria y la angustia de cubrir renta, alimentos y útiles escolares, Evelin descubrió que el mayor obstáculo para su libertad siempre había sido el miedo a no poder sostener a su familia sin él.

Para Evelin, como para tantas mujeres en Playas de Rosarito, la violencia no solo se medía en golpes o gritos, sino en la asfixiante dependencia económica. Durante años, calló lo que sufría, convencida de que su hogar y el bienestar de sus hijos dependían de aquel hombre que la lastimaba. Al ser abandonada, el miedo inicial se transformó en una claridad dolorosa: el agresor no era quien sostenía su vida, sino quien impedía que ella misma tomara las riendas de su propio destino.

El proceso de soltar no es sencillo. Implica enfrentar no solo el vacío emocional, sino la realidad de una economía que, a menudo, recae sobre la madre. Ante esta crisis, Evelin se acercó a los programas de apoyo del Ayuntamiento de Rosarito. En este espacio, las autoridades mencionaron una verdad fundamental: “lo que una mujer lleva a su casa es para toda su familia”. A través de la asesoría jurídica que ofreció el gobierno municipal, Evelin comenzó a exigir las pensiones alimenticias que le corresponden, al entender que, si la otra persona está ausente o en una situación compleja, “hay que no perder de vista que no es un apoyo, es una obligación por parte de ellos”.

Este viaje hacia la libertad busca inspirar a otras. El Ayuntamiento de Rosarito enfatizó que fue fundamental “cortar las cadenas en situaciones así” y agregó que, por “circunstancias generacionales”, muchas mujeres vivieron tolerando situaciones “que sus propias hijas ya no deberían de repetir”. Se trató de una red de apoyo donde el dolor se volvió fuerza colectiva. Como señalaron las autoridades municipales: “aquí lo importante es que sí seamos verdaderamente una red de mujeres cuidándonos unas a otras”.

Hoy, el panorama para Evelin y sus hijos es distinto. Ya no vive bajo la sombra del maltrato y está convencida de que los hijos buscan su bienestar si la madre también lo procura. El seguimiento institucional por parte del Ayuntamiento continuó para asegurar que cada paso hacia la independencia fuera firme.

Su historia es un recordatorio de que, si bien el camino es arduo, la autonomía no solo es posible, sino necesaria, pues “los hijos van a estar bien si nosotros estamos bien”. Las mujeres no enfrentan este camino solas; si el miedo las detiene, existen otras dispuestas a escucharlas y acompañarlas. A raíz de esta red de apoyo, el Instituto Municipal de la Mujer de Rosarito mantiene sus puertas abiertas para brindar guía en el teléfono 661 688 1308.

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