Por Isabel Mendoza
Playas de Rosarito, 7 de marzo de 2026.- En cada ciudad hay personas a quienes su trabajo ya lo damos por hecho, sin detenernos a pensar en lo que realmente hacen. En el caso del capitán de bomberos, Sergio Ortiz, se le debe reconocer porque, por 23 años y actualmente un año en el área de Protección Civil de Playas de Rosarito, se ha dedicado a cuidar y proteger a la comunidad, recordando que no es una tarea sencilla y que su compromiso merece ser aplaudido.

Sergio contó que desde chiquito creció prácticamente en la estación de bomberos, viendo a varios de sus tíos, quienes ahora están jubilados, desempeñarse en el servicio a la comunidad. Esa cercanía con la vocación familiar lo inspiró a dedicar su vida a salvar vidas y proteger a quienes lo necesitan.
El capitán comentó que una de las partes más valiosas de su trabajo es poder asistir a personas en momentos críticos, poniendo todo su esfuerzo y atención en cada situación para garantizar la seguridad de las personas y sus pertenencias.
“Es algo muy bonito brindar ayuda a una persona que no conoces. Llegas, das lo mejor por ellos para tratar de salvar su integridad y sus propiedades es algo muy bonito”, dijo, reflejando la entrega y el compromiso que lo impulsan cada día.
Su labor como bombero es muy desafiante y ha enfrentado situaciones que lo han marcado profundamente, pero continúa trabajando con la misma pasión.

Sergio siempre se enfrenta a situaciones impactantes, pero dijo que las que más han dejado huella en su memoria son cuando involucran a niños, especialmente en los casos en que ya no hay nada que hacer y los menores han perdido la vida calcinados. Estas experiencias se convierten en recuerdos profundamente marcantes dentro de su trayectoria.
Por eso, hizo un llamado a la ciudadanía a ser cuidadosa y a prevenir riesgos, especialmente durante las temporadas altas de vientos: “Eviten hacer quemas de basura o fogatas, ya sea que vayan de camping. Hacer siempre caso a las indicaciones a donde quiera que vayan. Si van a la playa, acercarse a la torre de salvavidas, preguntar cómo están las corrientes”, recomendó, destacando que la prevención es clave para evitar accidentes y tragedias.
La historia del capitán Ortiz demuestra cómo el amor por una vocación, la pasión por salvar vidas y la disposición a enfrentar retos difíciles construyen el perfil de un héroe anónimo.
Su ejemplo inspira a valorar a quienes, sin protagonismo, trabajan todos los días por la seguridad de Rosarito, recordándonos que detrás de cada emergencia hay personas comprometidas con proteger a los demás y vivir para servir a la comunidad con entrega y corazón.

