Por Isabel Mendoza
Playas de Rosarito, 16 de febrero de 2026.– Hay enfermedades que, aunque parecen cosa del pasado, siguen siendo motivo de cuidado. El sarampión es una de ellas.
A simple vista puede confundirse con una gripa fuerte, pero si los síntomas son fiebre que no cede, tos persistente, secreción nasal, ojos rojos y llorosos, así como manchas blancas dentro de la boca y un salpullido que comienza a extenderse por la piel, detrás de estos síntomas se encuentra una enfermedad viral altamente contagiosa que se transmite por gotitas respiratorias cuando una persona infectada estornuda, tose o incluso habla.

El sarampión no solo incomoda y puede escalar, entre sus posibles complicaciones se encuentran neumonía, inflamación del cerebro, infecciones del oído y problemas respiratorios que pueden requerir atención médica especializada. En algunos casos las consecuencias pueden ser graves, especialmente en niñas y niños o en personas con el sistema inmunológico debilitado.
La vacunación contra el sarampión se mantiene como una de las principales acciones para prevenir brotes y proteger la salud colectiva. Las vacunas son gratuitas y están disponibles en las unidades de salud y tienen como prioridad a las niñas y los niños de seis meses a 12 años que no han iniciado o completado su esquema de vacunación así como a personas de 13 a 49 años que no hayan recibido la vacuna previamente. En Rosarito ya se aplican vacunas en lugares como la Unidad de Medicina Familiar número 17 y en varios centros de salud del municipio.
El padre de familia Fernando Beltrán compartió su experiencia “Yo no había llevado a mi pequeña a vacunarse hasta que empecé a ver que tenía síntomas como gripe y fiebre. Me espanté pensando que pudiera ser sarampión. Por fortuna no lo era, pero ese susto me hizo darme cuenta de la importancia de no esperar a que los síntomas aparezcan para actuar. Por eso invito a otros padres a que no esperen porque uno piensa que estas cosas no pasan pero sí pueden pasar y es mejor prevenir”.
De acuerdo con la Secretaría de Salud de Baja California la estrategia preventiva contempla brigadas casa por casa y módulos instalados en las caravanas de salud con el objetivo de garantizar que todas las familias de Rosarito tengan acceso a orientación y datos actualizados sobre la enfermedad. La prevención sigue siendo la forma más eficaz de proteger a los niños y a la comunidad.


