El inicio de 2026 representa una oportunidad clave para que jóvenes, personas solteras y quienes no pagan renta comiencen a planear la compra de su primera vivienda, a través de una estrategia de ahorro constante y una adecuada educación financiera que les permita acceder a un crédito hipotecario en el corto o mediano plazo.
La Lic. Lersa Mercadillo Gómez, asesora inmobiliaria, explicó que este segmento de la población, ya sea asalariado o independiente, tiene ventajas importantes para adquirir una propiedad, si comienza a ahorrar desde ahora una parte de su ingreso mensual.
“Lo mínimo recomendable es ahorrar el 10% del sueldo, pero lo ideal es que puedan destinar hasta una tercera parte, para que se vayan educando financieramente como si ya estuvieran pagando un crédito, y en un plazo aproximado de dos años puedan comprar una propiedad”, señaló.
Destacó que, contrario a la percepción generalizada, actualmente existen opciones accesibles en el mercado, con viviendas desde 1 millón 200 mil pesos, como departamentos en zonas como Viñas del Mar, Otay, Real de la Frontera o Villafontana, áreas con buena conectividad y servicios.
En ese sentido, la asesora subrayó que el ahorro implica también ajustar hábitos de consumo cotidianos, ya que reducir gastos frecuentes permite reunir el enganche mínimo del 20% que solicitan los bancos y acceder al financiamiento necesario para completar la compra.
“Es muy importante que ese ahorro se haga en un banco, preferentemente donde recibes tu nómina o en una cuenta de ahorro formal, porque así el banco premia tu historial, te ofrece otros productos financieros y aumenta tu capacidad de crédito”, afirmó.
Finalmente, Lersa Mercadillo recomendó elegir una institución bancaria con experiencia en créditos hipotecarios y tasas competitivas, así como procurar que el crédito no cubra el total del valor del inmueble, de modo que, en caso de rentarlo, éste pueda pagarse prácticamente solo y sea una inversión patrimonial.


